Llega el invierno, las montañas se tiñen de blanco y la adrenalina comienza a subir. Has decidido que es el momento: comprarás tu tabla de snowboard.
Entras en la tienda (física u en línea), ves cientos de diseños increíbles, gráficos que semejan obras de arte y nombres tecnológicos que suenan a la NASA. Es fácil dejarse llevar por la emoción y terminar con una tabla que, si bien sea preciosa, se transforme en tu peor pesadilla sobre la nieve.
Para que tu inversión valga la pena y no termines frustrado en la pista, aquí te presentamos los fallos más comunes al comprar una tabla de snowboard.
1. Seleccionar la tabla por la altura (y no por el peso)
Este es el fallo de "vieja escuela" más extendido. Indudablemente habrás oído que la tabla debe llegarte "entre la barbilla y la nariz". Si bien es una referencia rápida, lo más esencial es tu peso.
Cada tabla tiene un rango de peso sugerido por el desarrollador. Si pesas bastante para una tabla corta, va a ser inestable y bien difícil de controlar. Si pesas poco para una tabla extendida, te va a costar muchísimo moverla y girar. Solicitud siempre y en todo momento la tabla de pesos del modelo concreto.
2. Comprar una tabla demasiado técnica o "pro"
Todos queremos ripar como los profesionales que vemos en Red Bull televisión, pero comprar la tabla que utiliza un pro de X-Games tiende a ser un error si andas empezando o eres nivel intermedio.
Las tablas de gama alta tienden a ser muy recias (stiff) para aguantar velocidades extremas y saltos colosales. Si no tienes la técnica bastante, esa rigidez perdonará cero errores, te cansará más rápido y te va a hacer caerte constantemente. Sé sincero con tu nivel.
3. Ignorar el ancho de la tabla (El inconveniente "Wide")
Si tienes los pies grandes (en general a partir de un 44 o 45 europeo / 10.5-11 US), necesitas una tabla Wide (ancha).
Si compras una tabla estándar y tus botas sobresalen demasiado, al inclinarte para girar, las puntas o los talones tocarán la nieve (lo que llamamos toe/heel drag), ocasionando pierdas el canto y te vayas al suelo. Por el contrario, si tienes pies pequeños y compras una tabla ancha, te va a costar una eternidad pasar de un canto a otro.
4. Dejarse llevar solo por el diseño gráfico
Lo website sabemos: esa tabla con ilustraciones de estética cyberpunk o acabado mate es irreprimible. Pero el snowboard es una herramienta, no un cuadro.
No dejes que un diseño bonito te nuble el juicio sobre el camber (la forma de la tabla), el flex o el género de lote para el que fue desarrollada. Una tabla fea que se adapte a tu estilo te hará considerablemente más feliz que una tabla increíble que no tienes idea manejar.
5. No entender la diferencia entre Camber y Rocker
¿Es plana? ¿Tiene forma de gaviota? ¿Es un arco? El perfil de la tabla define de qué manera se comporta:
- Camber clásico: Mucho agarre y pop, pero mucho más fácil de "contracantear" si eres novato.
- Rocker (Banana): Más juguetona, bien difícil de clavar el canto por fallo y flota mejor en polvo, pero menos estable a gran velocidad.
- Híbridas: Un punto medio.Comprar un camber agresivo cuando lo que deseas es estudiar trucos básicos en el park es complicarte la vida innecesariamente.
6. Olvidar que las botas son más esenciales
Muchos riders gastan su presupuesto en la tabla más cara y adquieren las botas mucho más baratas o usadas que hallan. Grave error.
Tus pies son el volante del snowboard. Si las botas te quedan enormes, te hacen daño o no emiten bien la fuerza, da igual que lleves la mejor tabla de todo el mundo: no lograras manejarla bien. Consejo Pro: Invierte primero en unas buenas botas y luego mira qué tabla te puedes permitir.
7. Obtener equipo de segunda mano sin comprobar
El mercado de segunda mano es genial, pero tiene peligros. Antes de pagar, revisa:
- El canto: Que no esté agrietado ni separado de la madera.
- El núcleo: Si ves fisuras horizontales en la área (top sheet), la tabla puede estar partida por dentro.
- La suela: Rayones profundos que lleguen a la madera tienen la posibilidad de pudrir la tabla si no se reparan.
Conclusión
Obtener tu tabla de snowboard debería ser un proceso divertido. Tómate tu tiempo, lee las informaciones y, sobre todo, piensa exactamente en qué género de snowboarder eres el día de hoy, no en el que esperas ser en cinco años.
¿Nuestra recomendación final? Si tienes dudas, ve a una tienda especializada y habla con los especialistas. Ellos adoran la nieve tanto como tú y te asistirán a encontrar tu "media naranja" para esta temporada.
¡Nos observamos en las pistas! ????
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